Encabezado
   
Romanos
Bélico
Bélico
El material primero, que utilizaron las tropas romanas, eran de bronce, con aleación 5 piezas de cobre, 10 de plomo común, y 5 de plomo argentífero, y otras armas encontradas, una mezcla de cobre, con 14% estaño, y posteriormente de hierro, y según Brad, el acero, se inventó en España, y otros autores opinan lo mismo, aunque fue la empresa alemana Krupp, en 1867 ley nov. para las piezas de artillería.
Bustos Romanos
Busto Romano
El estudio de la escultura romana ha demostrado ser un desafío para los investigadores por su evolución que es cualquier cosa menos lineal y lógica. Los intentos de imponer un modelo de desarrollo formal como un sistema orgánico sobre la historia de la escultura romana se muestran inexactos y poco realistas. A pesar de algunos desacuerdos entre los especialistas en muchos puntos, ya se tiene una idea más o menos clara sobre las características generales de cada etapa evolutiva, pero, cómo fue su desarrollo y cómo se transforman de una a otra etapa ha demostrado ser un proceso muy complejo y que aún está lejos de entenderse bien. Una tendencia duradera al historicismo y eclecticismo, aún más pronunciada que la observada durante el helenismo, junto con la presencia de diferentes estilos, en esculturas producidas en el mismo momento histórico para distintas clases sociales, e incluso dentro de una sola clase, atendiendo a las necesidades de cada tema y situación, hacen que su comprensión sea aún más compleja.
Cetro Corona y Croma
Cetro corona y croma
El cetro romano era una vara de oro u otra materia preciosa, labrada con primor, que usaban solamente emperadores y reyes por insignia de su dignidad
Estandartes Romanos
Estandartes
Las insiginas o estandartes se utilizan como sinonimos para referirse como a toda señal de honor, de mando o de supremacia, de autoridad, de preferencia o de dignidad aunque era más comun la utilización del estandarte en la caballería y comprendia la honra y la gloria de los jinetes soldados montados a caballo.
Jarras Romanas
Jarras

Los objetos romanos que se han conservado demuestran la gran maestría de los artesanos en la elaboración de toda clase de utensilios, tanto de cuero, tejido y madera como de metal y vidrio. En algunas regiones, la cerámica era una industria a gran escala: por ejemplo, las ánforas para vino y la cerámica roja de Samos se hicieron por millones en grandes talleres. Muchos de los alfareros eran esclavos o libertos, y los nombres que nos han llevado demuestran que, al igual que los otros artesanos, eran casi todos hombres. Otros oficios se desarrollaron en escala mucho menor, ejercidos por artesanos en sus talleres propios en las ciudades, como Pompeya. En aquel tiempo, el oficio se adquiría mediante un largo aprendizaje consistente en observar con atención cómo trabajaban quienes tenían experiencia y práctica. Los hijos aprendían de sus padres, y los esclavos, de sus amos o capataces; no había escuelas de formación. Los artesanos singularmente dotados, aunque fueran esclavos, podían hacer fortuna con la ejecución de encargos particulares de clientes adinerados.

Lucernas
Lucernas
Las lucernas o antiguas lámparas romanas eran pequeños utensilios, normalmente hechos de terracota, usados por los antiguos romanos y posteriormente por los visigodos para tener luz artificial. Eran alimentadas con aceite de oliva y tenían desde una a una docena de mechas. Algunas tenían asas, por lo que podían ser llevadas de una habitación a otra, y también podían ser llevadas por actores en las obras o por los participantes en actividades rituales.
Sillar y Mármol
Sillar

El principal material de construcción romano a partir del periodo republicano, fue el sillar de piedra de cantería local, utilizado junto con vigas de madera, tejas y baldosas cerámicas. La piedra elegida variaba desde la toba y el travertino del centro de Italia al brillante mármol blanco importado de Grecia y Asia Menor o, en tiempos de Julio César, desde Luna (actual Luni, cerca de Carrara, Italia) y los mármoles polícromos traídos desde las canteras de todo el mundo antiguo. A menudo se utilizaron finas placas de mármol como revestimiento para cubrir las paredes construidas de sillería o sillarejo ligado con mortero.